La industria minera en Argentina

Considerada como una de las últimas fronteras mineras del mundo, Argentina ha alumbrado solo una pequeña porción de su potencial geológico: con solo dos décadas de trayectoria y varios centros productivos, nuestro país ha recorrido un camino importante que le ha permitido insertarse entre los principales jugadores de la arena minera mundial.

 

La oferta minera argentina -oro, plata, cobre, zinc, plomo, molibdeno, hierro, litio, potasio, minerales nucleares y tierras raras- es de las más diversificadas, destacando que todavía queda por analizar más de un 70% de la superficie pasible de mineralización. La industria minera Argentina es incipiente, recién ha comenzado a andar su camino, quedando todavía un amplio trayecto por recorrer con un gran potencial para explorar.

 

En paralelo a los lineamientos trazados por un mundo en rápido crecimiento y transformación, Argentina está en condiciones de proveer las soluciones demandadas por miles de millones de personas: alimentos y minerales. Y, a pesar de no tener la trayectoria de países vecinos, la minería Argentina ha servido como factor de desarrollo de economías regionales, las cuales han visto apuntalado su crecimiento a partir de esta actividad industrial.

 

Con una inversión acumulada superior a los US$25.000 millones desde la puesta en producción de Bajo la Alumbrera (en Catamarca, operado por Glencore), el primer ejemplo de la denominada “Nueva Minería Argentina”, el prospecto para los próximos años indica que esta cifra podría ser igualada, e inclusive superada.

 

Argentina se ha convertido en un destino de inversiones mineras como consecuencia de la combinación de factores esenciales para la sustentabilidad de esta industria: potencial geológico, marco normativo favorable, infraestructura acorde a las necesidades, Recursos Humanos calificados, Red de Proveedores de Bienes y Servicios consolidada a nivel nacional e internacional, y políticas de estado nacionales y provinciales que favorecen el sector.

 

En el extremo noroeste (provincias de Jujuy, Salta y Catamarca) se sitúan una serie de salares que, en conjunto con Chile y Bolivia conforman el denominado “Triángulo Dorado del litio”, donde están cuantificadas más del 80% de los recursos globales de este mineral. El primer emprendimiento de litio en Argentina está operando desde hace casi dos décadas: Salar del Hombre Muerto (Provincia de Catamarca, operado por FMC Lithium – EE.UU.), a lo que se suma la puesta en producción de Olaroz (Provincia de Jujuy, operado Orocobre – Australia), el primer emprendimiento de litio a nivel mundial en más de una década. A ello hay que adicionar los proyectos Cauchari Olaroz (Provincia de Jujuy, operado por Lithium Americas – Canadá en sociedad con SQM – Chile), Sal de Vida (Provincia de Catamarca, operado por Galaxy – Australia), Cauchari (Provincia de Jujuy, operado por Advantage Lithium), Salar del Rincón (Provincia de Salta, operado por EnirgiGroup – Canadá), 3Q (Provincia de Catamarca, operado por NeoLithium – Canadá), Sal de los Ángeles (Provincia de Salta, operado por Lithium X – Canadá), y otros proyectos en etapas más preliminares.

 

¿Por qué el atractivo del litio argentino? Principalmente porque se desarrolla a partir de salmueras, lo que implica un menor costo operativo que si se realizara desde roca (pegmatitas) como los casos de Australia, EE.UU. y China, sumado a las ventajas competitivas y comparativas que posee respecto a Chile y Bolivia.

 

En la provincia de Jujuy, el cinturón del estaño boliviano penetra en Argentina, con ejemplos como Mina Aguilar (Glencore – Suiza) con más de 80 años de producción ininterrumpida de plomo y zinc; y Pirquitas (Silver Standard – Canadá) La vida útil de este emprendimiento será extendida gracias a la recepción del mineral explotado en Chinchillas. Silver Standard y Golden Arrow Resources han creado un Joint Venture para avanzar en el desarrollo de Chinchillas, utilizando la infraestructura ya instalada en Pirquitas, acortando plazos para la puesta en producción con la consiguiente reducción en gastos de capital.

 

En la provincia de Salta, en consonancia con las fajas geológicas de Chile, hay importantes depósitos de cobre como Taca Taca (First Quantum – Canadá) con una inversión estimada en US$3.000 millones: este gigante comenzaría con su construcción en 2018 como informaran sus directivos a las autoridades provinciales. A Taca Taca hay que sumar el proyecto Lindero: Fortuna Silver, operador de centros mineros en México y Perú, adquirió Goldrock Mines, la minera junior canadiense que desarrolló el proyecto durante dos décadas. Se espera que el músculo financiero de Fortuna Silver ponga en valor a Lindero, emprendimiento factibilizado, con todos los permisos necesarios como para iniciar su construcción.

 

En la provincia de Catamarca, y a solo a 35 km de Bajo la Alumbrera (proyecto que dio inicio a la Nueva Minería Argentina), se localiza el proyecto Agua Rica, el cual es considerado un proyecto World Class (proyecto de gran tonelaje con alto contenido mineral), el cual está siendo desarrollado por Yamana Gold; esta compañía está desarrollando varios escenarios, como el caso de la búsqueda de inversores de Oriente que permitan continuar con la vida útil de Bajo la Alumbrera (usando la infraestructura existente), o construir una nueva mina. Recientemente anunciaron el avance de estudios para viabilizar una potencial operación subterránea.

 

La producción aurífera por excelencia se localiza en el norte de la provincia de San Juan, más precisamente en el Valle del Cura, donde se encuentra el establecimiento productivo Veladero (Barrick) A esto hay que agregar que en la provincia de San Juan hay otros dos productores auríferos: Gualcamayo (Yamana Gold – Canadá) y Casposo (Austral Gold – Australia) El caso de Gualcamayo contempla una posible ampliación de su vida útil, mientras que Austral Gold –perteneciente al Grupo Elsztain- ha formulado una reconversión total de la mina Casposo luego de que adquiriera la misma a Troy Resources.

 

En el extremo norte de la provincia de San Juan se encuentra Constelación, un clúster conformado por los proyectos Josemaría (provincia de San Juan) y Los Helados (en Chile), con importante mineralización de cobre y oro. Concebido como un proyecto binacional compartido con Chile, la junior canadiense NGEx Resources ha concebido un emprendimiento llamado a ser uno de los grandes actores nacionales y regionales de las próximas décadas. En las cercanías, Filo Mining avanza en otro prometedor proyecto, Filo del Sol,

 

Asimismo, la provincia de San Juan –más particularmente el departamento de Calingasta- posee un amplio potencial cuprífero: tres proyectos de clase mundial como El Pachón (Glencore – Suiza), Los Azules (McEwen Mining – Canadá) y El Altar (Sibanye Gold – Sudáfrica), los cuales, llegado el momento de su puesta en producción convertirían a Argentina en un importante productor del metal rojo; estos proyectos suponen una inversión cercana a los US$12.000 millones a US$20.000 millones.

 

Más al sur, en la provincia de Mendoza, el yacimiento Potasio Río Colorado está considerado uno de los mayores depósitos de mineral, el cual es un importante nutriente, y su destino principal son los mercados emergentes. El operador de este emprendimiento, la brasilera Vale, está realizando una revisión integral del proyecto junto con la estadounidense Mosaic, organización que ha comprado la división de fertilizantes de Vale. Se espera que en los próximos meses haya una decisión definitiva respecto al futuro de este importante proyecto de potasio.

 

En materia de minerales nucleares, Argentina posee en Cerro Solo (en la provincia de Chubut, Comisión Nacional de Energía Atómica – Argentina) uno de los mayores depósitos de este mineral a escala global, con unas 5.000 toneladas de reservas de óxido de uranio (U3O8).

 

Asimismo, en la patagónica provincia de Santa Cruz existe una formación geológica denominada Macizo del Deseado, con amplia y reconocida mineralización de oro y plata, como los casos de Cerro Vanguardia (AngloGold Ashanti – Sudáfrica), Cerro Negro (Goldcorp – Canadá), Manantial Espejo (Pan American Silver – Canadá), San José (Hochschild Mining – Perú), la construcción de Don Nicolás (CIMINAS) y Cerro Moro (Yamana Gold – Canadá), así como el rápido avance en La Josefina (Hunt Mining – EE.UU.) potenciado por la puesta en producción de  Mina Martha. Además, Pan American Silver adquirió los proyectos COSE y Joaquín a efectos de procesar el mineral de los mismos en su planta de Manantial Espejo. Mientras tanto, en la provincia de Río Negro, la junior de capitales argentinos Patagonia Gold adquirió Calcatreu para avanzar en su desarrollo.

 

En materia de proveedores, se han desarrollado una gran cantidad de emprendedores que han crecido en paralelo a la actividad minera. El éxito de estos desarrolladores ha quedado plasmado en el hecho de que no solo brindan soluciones competitivas en materia de bienes y servicios en Argentina, sino que han trasladado su know how a otros países en forma competitiva.

 

Argentina es una de las últimas fronteras mineras del mundo: es miembro del Top 15 como destino exploratorio, compitiendo con países de alta tradición minera.